Entrevista a Mariano de la Torre, autor de RENEGADES

Entre las múltiples iniciativas editoriales que se están llevando a cabo actualmente en nuestro país relacionadas con el cómic, nos ha llamado recientemente la atención la "aventura" llevada a cabo por Mariano de la Torre, profesor de la conocida escuela JOSO y profesional de solvencia, que ha decidido crear su propia editorial y comenzar su andadura editando un cómic realizado por él mismo, Renegades: En los albores de la tempestad. Nos hemos puesto en contacto con Mariano para que nos cuente unas cuantas cosas sobre dicha aventura, con el resultado que pueden leer a continuación.

--- Bueno, en primer lugar nos gustaría que te presentases a ti mismo.

  Soy un currante del lápiz nacido en Santa Coloma de Gramenet, en 1973.  En la actualidad vivo en Cardedeu, (Barcelona) con mi pareja y mi perra.  Desde muy pequeñito, una extraña e incontrolable tendencia me llevaba a intentar reproducir a todos los personajes que me gustaban de los cómics que me compraba pacientemente mi padre. No importaba que fueran de Disney, de Ibáñez de Marvel o DC. Los copiaba todos en libretas cuadriculadas, lo cual no deja de ser raro, pero mira, por aquel entonces no tenía tantas manías con el papel como las que he ido adquiriendo con los años:-p Con el tiempo, un día decidí –bendita inconsciencia- que tenía suficiente habilidad para dejar de copiar y empezar a crear mis propias versiones. Viendo que aquella enfermedad estaba lejos de ser pasajera, mis abnegados progenitores decidieron, cuando acabé la EGB, que a lo mejor me podían apuntar a algún centro para que me dirigieran en ese hábito tan raro que había contraído con los años. Y así es como apareció la Escuela Joso en mi vida, allá por 1987. Desde entonces, parece que todo haya ido muy rápido, pero la verdad es que el camino ha sido entretenido y he tenido oportunidad de hacer un poco de todo, lo cual ha sido una buena experiencia.

--- Hablemos sobre Renegades. En una situación de mercado como la actual, en la que no es necesario ser analista para ver que la edición de comics como el tuyo, sin el aval de una compañía mainstream y/o un currículum que hubiera aportado una cierta base de lectores fieles, es una empresa como poco arriesgada... Te lanzas a la aventura de la autoedición, creando tu propia editorial, poniendo una web en funcionamiento y lanzándote al ruedo de imprentas, distribuidores, promoción... y con tu propio prestigio, pundonor y, no hay que olvidarlo, dinero, en juego. Dime, ¿eres un visionario, o es que olvidaste la medicación? (Risas).

Después de mucho investigar parece ser que sí, que fue un tema de la medicación (Risas). Resulta que soy un tipo tirando a obsesivo que, además, pasa mucho tiempo a solas con sus pensamientos, por el tipo de vida que llevo. Eso es, hay que reconocerlo, un terreno abonado para que crezcan como hongos proyectos de todo tipo. A veces los desarrollas de forma muy superficial, apenas como cuatro notas y bocetos en unos folios o en una libreta. Pero otras veces, por razones de difícil análisis, no tienes bastante con eso y comienzas a profundizar más y más y te das cuenta que la cosa podría resultar hasta interesante. En el caso de Renegades además, la legión multicolor de personajes que fueron apareciendo de forma casi espontánea en una vieja libreta –cuadriculada de nuevo, cosas de la vida- parecían tener un puntillo más de “personalidad” o de gancho, como quieras llamarlo, porque llamaban bastante la atención de la gente que a los que se los enseñaba. Así que, entre unas cosas y otras, entre convencimientos propios y ánimos ajenos, empecé a pulir la problemática historia de estos mercenarios de vida conflictiva pero apasionante que ojalá capten tanto cariño de los lectores como diversión han provocado a su inconstante creador.

En cuanto al tema de la autoedición, sí, es un tema bastante suicida, y más en los tiempos que corren. Pero supongo que se dió una conjunción de factores –como en casi todos los momentos cruciales de la vida- y decidí tirar adelante, sin prestar demasiada atención a los “contras” y pensando siempre en los “pros”. Y no me arrepiento en absoluto porque, como se suele decir, es una de esas cosas que tenía que hacer en esta vida :)

--- Una vez leído tu trabajo, comprendemos el que te sintieras con la confianza necesaria como para creer en sus posibilidades, si es que los Renegades tenían la oportunidad de llegar a su público, como finalmente ha sido. En el tiempo que lleva el cómic en las librerías, ¿tienes ya datos sobre cómo ha funcionado? ¿Ha respondido su acogida más o menos a lo que esperabas?

En el momento en que escribo estas líneas aún no tengo cifras de ventas pero está claro que, sabiendo lo que venden editoriales de mucho más renombre y presupuesto de algunos de sus títulos, uno no puede aspirar, al menos en un principio, a codearse con ellos en este sentido. Lo cual no quiere decir que no tenga aspiraciones comerciales altas, pero soy consciente de que esto es una carrera de fondo y que habrá que esforzarse mucho para hacerse un huequecito en el mercado. Sobre la acogida sí que puedo decir que estoy muy contento porque desde el minuto uno he recibido muchas muestras de apoyo de tanta gente que sin duda es uno de los puntos más positivos de esta experiencia. Puedes ver un ejemplo de ello aquí:


Confieso que no acabo de acostumbrarme a esa parte del trabajo, la de “vivir de cara al público”, porque siempre me he considerado un tipo tirando a reservado, pero lo cierto es que, repito, el calor y el apoyo de tanta gente como me he ido encontrando por el camino de esta aventura, hacen que merezca la pena el recorrerlo.

---Imagino que la cosa tendrá un recorrido largo, y aunque no tenga unas ventas explosivas como novedad, el boca a boca poco a poco ha de ir funcionando, las librerías reponiendo ejemplares... y la expectación aumentando de cara al segundo número. Bueno, tú ya sabes que tu tebeo nos ha encantado, pero es que además tienes avales de la importancia del gran José María Beroy. Hablemos ahora, pues, del cómic. Tú mismo has afirmado que no tenías otra pretensión que la de crear un cómic entretenido, y desde luego los ingredientes son, a priori, los idóneos: acción, aventuras, humor, personajes carismáticos, buenos diálogos y una buena historia... con un dibujo, además, que está ahí para narrar esa historia del mejor modo posible. El resultado es, en mi opinión, el de un tebeo honrado, consistente, intrigante y, puedes estar bien seguro, muy pero que muy entretenido. Así pues, creo que, pese a la aparente falta de pretensiones -o quizá, y yo apostaría por ello, justamente por eso mismo-, te ha salido un tebeo con una factura perfecta, el sueño de todos esos lectores que hemos mamado Vertice, hemos crecido con Zinco y Forum, y seguimos ahora enganchados a las historietas fantásticas... Todo lo cual me hace preguntarme, ¿qué hace falta para que se cree en España un mercado de historieta propia, más allá del puntual tebeo gafapasta -que aquí sí hay grandes artistas y grandes obras-, algo que pueda equipararse a las grandes sagas de la BD francófona, al fumetti tipo Bonelli y/o, por supuesto, a los tebeos de Marvel y DC?

Sobre lo de entretener, es completamente cierto, aunque pueda sonar a falsa modestia en principio. Soy un nostálgico irreductible y siempre estoy volviendo la vista atrás hacia los cómics que me gustaban en mi infancia. Está claro que, como en botica, había de todo, pero creo que el denominador común era ese: el entretenimiento. Un cierto sentido de “aventura para todos los públicos” en el que confluían diversos factores, dentro de los cuales uno de los más importantes, y que intento mantener en todos mis proyectos, es el de las relaciones entre los personajes. Estas eran -me parece a mí al menos- mucho más convincentes, realistas y entretenidas. Es una obsesión personal, que ojalá pueda cumplir con mi poca experiencia como guionista: la de conseguir que los personajes conecten con el lector y se comporten de forma realista -y entretenida, claro-. Si con su forma de actuar, entre ellos y frente a las vicisitudes a las que se enfrentan, consigues despertar el interés del lector, su empatía, creo que ya tienes mucho ganado y el dibujo sale casi sólo, sin estridencias. Supongo que se puede decir que en Renegades hay y habrá dos lecturas posibles al menos: la de la aventura propiamente dicha y la de las relaciones entre los personajes. Ambas evolucionarán mucho a lo largo de la historia y espero que os deparen unas cuantas sorpresas a los lectores.

Sobre la segunda cuestión, la de qué diantres le pasa al mercado del cómic en España, que no somos capaces de articular una indústria basada en nuestros productos, la respuesta no creo que sea sencilla de encontrar, pero tampoco creo que haya nadie de entre los que tienen potencial para hacer que esto cambie, que esté preocupado y trabajando en la dirección adecuada lamentablemente. Está claro que tengo mis propias convicciones al respecto, pero prefiero ser discreto sobre el tema. Eso sí, si algún día estoy en disposición de llevarlas a cabo, no te quepa duda de que intentaré hacerlo.

--- Y nos toca ahora hablar de tu dibujo. No sé si me atrevería a dar una definición muy precisa del mismo, pero me aventuro a decir que tiene tanto ecos del comic-book yanqui á la Marvel o DC, como detalles que recuerdan a la animación, al cartoon, quizá incluso algo de manga... Y hasta de BD. Todo ello en una línea realista y nítida, pero dinámica, con una narrativa admirable y con un resultado que transmite frescura y calidad por los cuatro costados. Por otra parte, se nota que te has trabajado muchísimo la ambientación, los fondos, el diseño de personajes y una miriada de detalles que resultan, como debe ser, “invisibles” en la lectura, pero que el análisis más detallado saca a la luz y que demuestran el cuidado puesto en el cómic. Nos gustaría, pues, que nos contases algo sobre el proceso de creación y ejecución del cómic, tu proceso de trabajo, las técnicas que usas, las influencias que crees que han marcado tu estilo...

Como te comentaba antes, el guión literario y, más concretamente los diálogos, suelen ser el motor que mueve todo lo demás. En Renegades en concreto, perfilo una especie de argumento dividido en escenas, siempre pensando en todos los detalles que hay que contar y toda la información y sucesos que hay que “visitar”. Una vez lo tengo más o menos claro, paso a escribir cada escena dando voz, lo más real posible a los personajes. Sin ninguna explicación más: sólo personajes hablando, como en una novela pero sin textos explicativos. En este estadio del guión, escribo libremente todo lo que me apetece, sin cortapisas, lo cual suele desembocar en un texto tirando a enorme que luego tengo que resumir bastante, a la información más básica y necesaria que será la que finalmente aparecerá en el cómic junto a los textos de narración y apoyo necesarios.

Sobre el dibujo, creo que Renegades es un poco más “cartoon” de lo que solía dibujar últimamente, pero supongo que viene dado por el tono de los personajes y por la deliberada intención de producir un cómic para todos los públicos y que pudieran disfrutar los chavales más jóvenes que se acerquen al él por curiosidad. Sería maravilloso que de aquí a unos años alguno de esos niños recordara Renegades como una de las lecturas que le influyó de joven y le despertó su amor por el medio. Tienes razón en que he intentado “sintetizar” bastante en el aspecto gráfico, utilizando todos los recursos que he podido para que la historia fuera dinámica y entretenida de leer, antes que intentar abrumar a la gente con explicaciones y detalles por todas partes. A veces te encuentras con cómics fantásticos pero que resultan un tanto farragosos o complicados de leer precisamente por esta razón. Esto sucede muy a menudo cuando intentas recrear un mundo diferente del nuestro, ya sea en ciencia-ficción o en fantasía épica por ejemplo. Sientes la necesidad de introducir muchos detalles y “exponerlos” para que se vea que hay mucho trabajo de “pre-producción” detrás de las páginas. En Renegades lo hay también, no sé si mucho o poco en comparación con otros cómics. Los que me conocen en persona saben cuántas libretas diferentes he cargado durante estos años de trabajo, casi todas bastante repletas sobretodo de letras y palabras relacionadas con el proyecto. Pero soy muy cuidadoso con la información, tanto visual como escrita, que le doy al lector, para que la historia sea sencilla de seguir. Los personajes son siempre lo primero para mí.

--- Siguiendo con tu estilo, un profesional con el recorrido y la experiencia como profesor que tú tienes, estoy bien segura, debe ser capaz de realizar contenidos mucho más “espectaculares”, del tipo splash page, pin-up y demás, llamativos a primera vista pero que tienden a romper, cuando se hacen como mero artificio, con lo que yo creo que es fundamental en un cómic de este tipo, esto es, la narrativa. Sin embargo, y aunque has dibujado algunas viñetas realmente potentes, pareces haber renunciado conscientemente a este tipo de figuritas y poses estilo Image noventera, y supeditado tu estilo a la narración de la historia, a su articulación y comprensión. ¿Estás de acuerdo con esto?

Lo de la “Image noventera” es un ejemplo claro de que cualquier tiempo pasado no siempre fue mejor. Nunca he estado influenciado por el estilo de esa época aunque pueda reconocer las virtudes de alguno de los artistas principales que la conformaban. Mis referentes siempre han sido otros. Simpre he sido un enamorado de los clásicos, entendiendo como clásicos a los autores que conocí cuando era pequeño, o sea, un concepto bastante arbitrario vamos :-p Tuve la gran suerte de engancharme a esto del tebeo cuando tres nombres como John Byrne, Frank Miller y George Perez estaban en la cima del mercado americano, convirtiendo en obras maestras casi todo lo que tocaban. Byrne en los Vengadores y X-Men –más tarde en los 4F-, Miller en Daredevil y Dark Knight y George Perez en Vengadores y en Crisis, entre muchos otros. Después llegaron gente como Alan Davis, Brian Bolland, Jose Luís García López, Jim Starlin, Michael Golden o Mike Mignola, mientras descubría a clásicos anteriores como Jim Aparo –qué grande la reedición por parte de Planeta del material de Aparo en The Brave & The Bold, en glorioso blanco y negro-, Dick Dillin, Neal Adams o Sal Buscema. Hay muchísima gente a la que admiro y de la que, ojalá, haya aprendido algo a base de maravillarme con sus trabajos.

--- Por último, la pregunta inevitable: ¿qué planes tienes para un futuro más o menos inmediato? ¿Tienes ya pensado cuándo saldrá el segundo Renegades? ¿Te planteas algún otro título para el futuro, quizá algún one-shot? ¿Y el dar cobijo a algún otro autor en tu recién estrenada editorial?

Los planes de futuro está claro que están ahí, bastante perfilados pero siempre dependiendo de cómo vayan las cosas con estos primeros lanzamientos. Mi máximo compromiso es con Renegades y espero que la segunda entrega salga a la calle a lo largo de este año si es posible. Tengo muchas ganas de ponerme con la parte gráfica de forma intensa y empezar a recibir páginas coloreadas de Karla, mi colorista, que eso siempre es un aliciente cuando te pones a trabajar: ver como avanza el proyecto y el sueño se convierte en realidad.

De momento entre las clases en la escuela y todo lo que intento hacer para promocionar En Los Albores de la Tempestad y que la gente llegue a conocerlo me tienen bastante ocupado desde principios de año. Pero he podido trabajar en el guión que ya está muy avanzado y casi listo para comenzara dibujar. Renegades es el estandarte de Den Books y el cómic que tiene que estar perfecto por sus cuatro costados antes de que pase al siguiente proyecto. Pero te mentiría si te dijera que no estoy explorando otras posibilidades y hasta otros formatos para dar salida a otros proyectos personales, probablemente delegando la parte gráfica y que me apetecen mucho también. Quizá en formato one-shot o novela gráfica en blanco y negro y probando cosas diferentes en tema de edición también. Por adelantar una primicia, estoy trabajando en un Sketchbook de Renegades que me hace ilusión sacar aunque no tengo una fecha de salida aún. Estaría bien que fuera antes de verano.

Sobre lo de trabajar con otros artistas, ¿cómo no voy a querer? Hay tanta gente interesante por ahí con la que me gustaría colaborar que no acabaríamos de nombrarlos. De todos modos, me gustaría ir poco a poco para no pillarme los dedos. Tengo la suerte de contar con un grupo muy cercano de amigos de gran talento. Por un lado, jóvenes promesas salidas de la factoría Joso, con todas las ilusiones del mundo y un talento espectacular, que creo que pueden hacer grandes cosas si se les apoya un poco. Por otro, profesionales como la copa de un pino con los que me une una gran amistad y con los que me encantaría encontrar la fórmula para colaborar. Y creo que, a poco que salgan los números, la encontraremos :)

Por último, agradecerle a Mariano su tiempo y las imágenes que amablemente nos ha cedido para acompañar esta entrevista. Y recomendar encarecidamente la lectura de Renegades: En los albores de la tempestad, un tebeo hecho con honradez, con ilusión y con profesionalidad, y capaz de codearse con -cuando no superar a- cualquier blockbuster yanqui. Ojalá que encuentre su hueco en el mercado, y podamos seguir disfrutando de las historias de la banda de Renegados...

2 comentarios:

miguel dijo...

No dejeis de leer este comic, pocas veces se tiene la oportunidad de encontrarse con una obra que , mas alla de buscar cumplir unas logicas expectativas de mercado,se deja guiar por una espiritu de realizacion y de continua mejora personal. Esta obra deja claro el savoir faire de su autor-editor y deja entreveer el maravilloso futuro que tendra
Denbooks, lleno de sorpresas, seguro.
No perdais de vista a este hombre, va a dar mucho que hablar.

Bruce dijo...

Mea culpa, aún no lo he comprado. Pero el viernes pasado por fin pude hojearlo y está muy chulo..

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